Jóvenes detectives y profesores desesperados
Problemas de física / alumnos de 2º de ESO es la historia de un viejo desencuentro. ¿No se supone que debe existir un momento, en el que la mielinización de la corteza cerebral haga más asequible la comprensión de las fórmulas físicas?
Sin embargo todos tenemos regiones en el cerebro inexploradas. En el mejor de los casos hicimos un intento de exploración en la lejana juventud y salimos escaldados: la perspectiva caballera, la diferencia entre complemento directo e indirecto, los mecanismos de oxido-reducción, la voz pasiva inglesa, el uso correcto del acusativo latino... Salimos del paso como pudimos y aquello quedó condenado al ostracismo.Y eso nosotros, los que hemos estudiado, los que escribimos, los que somos capaces de leer un blog buscando apagar no se sabe qué tipo de inquietud semi intelectual.
Quizás uno de los principales problemas que acechan a los profesores sea este: asumir que fuimos los "raritos" de la clase. Alumnos brillantes y responsables que acababan sus tareas por encima de compromisos familiares y vacuidades televisivas. ¿Cuántos de aquellos compañeros que se sentaban con nosotros durante la etapa de enseñanza obligatoria terminaron estudios universitarios?
Y aterrizamos en las aulas de la ESO (Educación Secundaria OBLIGATORIA) como si nos recibieran en el aula magna de la facultad de turno. Esto produce no pocos descalabros y noches de insomnio a esos jóvenes, y no tan jóvenes profesores, en forma de preguntas sin respuesta: ¿cómo es posible que estos mendrugos permanezcan indiferentes ante el análisis etimológico de la palabra destornillador? ¿cómo no pueden verse arrebatados al quinto cielo científico ante la posibilidad de igualar estequiométricamente una ecuación química? ¿por qué no tienen ansias de saber a qué velocidad se va a deslizar ese objeto por el plano inclinado si tiene un coeficiente de rozamiento igual al valor de la densidad de un gas que se encontrara sometido a una presión de tritantas atmósferas...?¿O sea que resulta ahora que Kant es un "peñazo"?
(Me decía ayer un alumno de 4º de ESO..."el de ética es que habla mazo de raro: es muy OCULTO" obviamente quería decir CULTO, y se quedó tan pancho)
Seamos un poco más realistas, la mayoría de las cuestiones que a un profesor le producen arrobamientos casi místicos, le resbalan a gran parte de nuestros alumnos. Lejos de llevarnos a una profunda depresión deberíamos reflexionar y asumir que esto ha sido así desde que el mundo es mundo, aunque sin duda estemos mejor que hace 100 años.
¿Se consiguen inculcar deseos de saber si entramos en la sala de profesores maldiciendo la apatía y desinterés profundo que muestran los de 3ºJ? ¿No deberíamos entrar en clase sabiendo lo que hay, y dispuestos a no sorprendernos por nada?
Con este convencimiento he abordado hoy la clase de física en 2º de ESO:
"Buenos días mis jóvenes investigadores, os traigo un complejo enigma y una fórmula sacada del baúl de un viejo matemático que puede ayudarnos a resolverlo. Este es el enigma...Busquemos las pistas..."
Y la primera pista se ha llamado m1, la segunda T1, la tercera... luego las pistas han encajado en la fórmula mágica y hemos alcanzado la solución.
En el primer problema recibieron mi ayuda, para los otros cuatro se afanaron ellos solitos. La clase se les pasó rápido, esta vez no hubo nadie que estuviera toda la hora de brazos cruzados, aunque dos se cansaron después del segundo ejercicio y se pusieron a pintar la agenda. Otros dos seguían buscando la solución del último problema, hacía un rato que había sonado el timbre. Sonriendo pensé para mis adentros: ¡estos dos algún día serán profesores!