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La Coctelera

Profe de natu

16 Junio 2010

Irati Xtrem 2010

A las 6:00 am sonó el despertador. La noche había sido movidita (¿por qué será tan incomprensible el llanto de un bebé?) y al final conseguí reunir 4 horas de sueño. Media hora más tarde conducía bajo una cortina de agua por la carretera que une Pamplona con Jaca. A las 7:45 recogía el dorsal 193 en el polideportivo de Otsagavía. Sigue lloviendo con fuerza y me debato, ya dentro del coche, entre el salir y el no salir. Salir significa enfrentarse a 128 km de frío y penurias a lomos de una bicicleta. Ocho puertos de montaña (dos de ellos terroríficos). 3600 m de desnivel acumulado. La incertidumbre de completar el recorrido. Los del coche y la furgoneta de enfrente lo tienen bastante más claro y no mueven un músculo, ellos se quedan. Cuando quedan diez minutos para que se dé la salida cierro los ojos, aprieto los dientes y saco la bicicleta del coche. Ha empezado la odisea de mi primera Irati-Xtrem.

Refugiado bajo un soportal espero a que el del megáfono inicie la cuenta atrás. A las 9:10 un grupo de insensatos abandonan bajo la lluvia la localidad de Otsagavía y se adentran en las profundidades de Navarra. El primer kilómetro es emocionante, vamos adelantando con cuidado a los txikis. La tradición de esta marcha es que en la parte delantera del pelotón salen a rodar durante los primeros dos kilómetros los más pequeños. Ahí van bajo la lluvia una treintena de minibicicletas seguidos de cerca por sus papás. Me emociono. La paternidad me ha despertado una vena sensible que reacciona enseguida ante estas cosas.

Pasamos Eskarotz y comenzamos la primera ascensión de la jornada al alto de Jaurrieta. De los mil y pico inscritos habremos salido menos de la mitad. El ambiente es festivo, como de risa nerviosa ante lo que se nos viene encima...que si habréis traído la crema solar, que si vendo la bici y compro unos palos de golf, que si todavía estamos a tiempo de llegar a la chocolatada. Y entre risas y pedales subimos los altos de Jaurrieta, Erremendia y Abaurreagaina, llevamos 45 minutos bajo la lluvia y apenas hemos recorrido 15 km. Unos toboganes nos conducen después de otros 20 km al temido "muro". Se trata de una pared de hormigón de unos 500 m de longitud y un desnivel que no debe andar lejos del 20%. Nos retorcemos en la bicicleta ante la mirada silenciosa de los vecinos de Orbaitzeta. En la bajada nos aguarda el primer avituallamiento. Estamos en un paraje singular, la antigua fábrica de armas, y aquí se encuentra uno de los puntos de no retorno; si te das la vuelta en hora y media puedes estar en el coche pero continuar significa perderse en el reino de la no cobertura y los pastos infinitos y pasar, al menos, otras 4 horas dando pedales. Así que continúo subiendo el alto de Azpegi. A la izquierda baja serpenteando un torrente de montaña, hayas y abedules sirven de paraguas para la fina lluvia que sigue cayendo incesante. La carretera es estrecha y aunque se encuentra asfaltada, debe ser un antiguo sendero de vacas y pastores. Cuando abandonamos el bosque el espectáculo es sublime, estamos entrando en Francia y entre la niebla se adivinan extensos prados con ese verde tan intenso del que gozan las vertientes septentrionales de los Pirineos. Como no todo puede ser tan bonito en Organbide iniciamos un prolongado descenso. En estas condiciones los descensos son mucho más penosos que las subidas. La carretera empapada no es que dé mucha seguridad, el frío se mete en cada rincón de tu cuerpo y aterido, con las manos insensibles, aprietas con fuerza el freno para no salir disparato hacia el abismo que se esconde detrás de esta cortina de agua. En mitad del descenso adelanto a uno que, agotado, parece haber decidido bajar lo que queda de puerto a pie.

No hemos llegado ni a la mitad del recorrido y ahora sí que no hay vuelta atrás: empieza la subida del temible Artaburu. La primera rampa obliga a más de uno a poner pie a tierra, si no te da tiempo a cambiar de plato y subir todos los piñones que puedas te verás clavado en ese tramo al 15% que abre las puertas de Artaburu. Nos esperan 10 km de subida. En el margen de la carretera la organización te va avisando con pequeños carteles de lo que te espera: próximo km al 8.5%, luego vendrá otro al 12%, al 11%, al 11,5%, ¡¡al 12,5%!! y al 11,5% de nuevo para poder afrontar los últimos km más suaves al 6,9,8 y 7%. En la cima avituallamiento y otra vez a bajar. Ahora sí que entramos de lleno en la zona francesa de la selva de Irati. Los paisajes vuelven a ser de cuento mientras subimos otros dos puertos: Surzai Lepoa y el Col de Irati y afrontamos el penúltimo descenso hacia Larrau.

Desde hace tiempo las sensaciones no son buenas, el frío y la lluvia han hecho mella, por la cabeza se me ha pasado varias veces la idea de coger el autobús escoba y renunciar a la subida de Larrau. Voy hecho un cromo, empapado de pies a cabeza, la cara llena del barro. Es la única marcha en la que "ir chupando rueda" no supone ninguna ventaja. El barro se mete en la nariz, en los ojos y en la boca, y no va solo, sino bien condimentado con los excrementos de vaca tan abundantes en estas carreteras inhóspitas, bebo del bidón sin querer saber donde estoy poniendo la boca.

Ando sumido en estos profundos pensamientos cuando alcanzo el pueblo de Larrau y sin pensarlo demasiado me lanzo a recorrer los 12 kilómetros que me separan de la tumba del rey del ciclismo. En esta carretera murió el mito, en 1996 Indurain fue destronado y no es de extrañar. Durante los primeros 7 kilómetros apenas hay alguna rampa que no supere el 10-11% de desnivel, y esto, a estas alturas de la marcha, con casi 100 km en las piernas me resulta criminal. El velocímetro de la bici marca sus cotas más bajas desde que nos conocemos: 10km/h, 9, 8, 7...y a veces ¡¡6km/h!! Me adelanta mucha gente y paso a alguno que ha decidido que iría más deprisa andando que montado en bici. Después de un pequeño collado me enfrento a la última pared, una serie de curvas de herradura que se pierden en la niebla. Los ánimos de los que allí se han congregado desde hace horas suponen el último empujón y por fin, una hora y veinte minutos después de abandonar el pueblo de Larrau y medio empajarado, llego a la cima. No ha sido la mejor subida de mi vida, pero sí una de las que más esfuerzo me ha costado y la recompensa es grande, ya solo queda otra peligrosa bajada de unos 20 km para entrar entre vítores de nuevo en Otsagavia.

Algo grande tiene el ciclismo que te lleva a olvidarte de los malos ratos, debe ser el empacho que produce superar un reto, debe ser la belleza que desprende el pirineo navarro, debe ser la alegre compañía que se respira entre tanta gente sana.

Me sorprendió positivamente que, a diferencia de la Quebrantahuesos, la gente no arrojaba ni envoltorios ni periódicos a la carretera en plan "profesional". Es lo que tienen las marchas no competitivas.

Un consejo por si alguien se va a animar a disfrutar de este recorrido: nunca sobra desarrollo, yo iba con 34x25 y hubiera metido tranquilamente un 34x28. También es verdad que las circunstancias de este año no me han dejado entrenar demasiado, llegué a la marcha con unos 2500 km en las piernas. He leído por ahí que la gente llega con unos 5000 km de media. Si eres de los que no puedes entrenar mucho pero tienes voluntad, la marcha la terminas seguro, es cuestión de poner el desarrollo adecuado, comer en los avituallamientos y no cebarse en ninguna rampa.

servido por profedenatu 4 comentarios compártelo

4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Jorge Eseverri

Jorge Eseverri dijo

Has escrito un texto muy representativo de lo que ocurrió y de lo que te ocurrió ese dia y de un modo muy acertado. Me gusta como escribes. Felicidades y gracias por los piropos hacia el pirneo navarro. Ánimo, te esperamos en 2011.

18 Junio 2010 | 08:58 AM

Dieguito

Dieguito dijo

UNA PREGUNTA: ¿POR QUÉ NOS GUSTAN TANTO EL DOLOR Y LAS PENURIAS SUBIDOS EN UNA BICI?
YA TE CONTARÉ MI ULTIMA EXPERIENCIA

2 Julio 2010 | 10:52 AM

cuartosinascensor

cuartosinascensor dijo

¡Que fuerza de voluntad! Yo no podría.

Saludos

3 Septiembre 2010 | 01:42 PM

Sergio

Sergio dijo

En este enlace puedes ver una pequeña galeria de 36 fotos de la Irati Xtrem 2010, http://photostime.zobyhost.com/index.php?option=com_content&view=...

20 Mayo 2011 | 01:32 AM

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