Los pasillos
Una de las normas que más invitan al desafío (la norma en sí es casi una provocación) es la de no poder salir al pasillo entre una clase y otra. Para que esto se cumpla existen unos profes que realizan "guardias de pasillo". Se quedan apostados esperando que venga el profesor que tiene clase mientras dirigen miradas persuasivas a los que ponen el pie fuera del aula.
Y no sé cómo se las arreglan estos polluelos para saltarse la legalidad un día y otro. Casi siempre te cruzas con los mismos fuera del aula que se las han ingeniado para ir al baño, para conseguir una aspirina, para entregar un trabajo o para "preguntar una cosa al de música".
Reconozco que si no existiera esa norma y pudieran salir entre clase y clase, los pasillos serían como el túnel de la casa de los horrores. Admiro profundamente la labor de esos compañeros que actúan como vigilantes, pero si un día me toca no sé qué puede pasar. Me temo que sería demasiado indulgente con los transgresores. Ya estoy viendo el pasillo de 4º de ESO avanzando hacia el hall de entrada al grito de "la conga....de jalisco..."