La canción del martes
Hoy es martes, la primera hora de clase la tengo con mi tutoría que este año, novedad, no son de la ESO sino de primero de bachillerato. Ahora que no me oyen diré que la diferencia no es tan grande, si acaso dan menos la lata con lo de ir al baño, con el "dile que me lo devuelva" y con el "¿me puedo sentar con...?". Pero ya nos hemos cargado un cristal de la manguera de incendios, han maltratado "artísticamente" un par de mesas y he tenido que hacer una redistribución de sitios escuchando las quejas de varios profesores.
El caso es que los cinco últimos minutos de la clase del martes...cuando el reloj da las 9:15 de la madrugada (ya sabrán estos lo que es la madrugada) les pincho la canción del martes. Hoy por los altavoces de clase sonaron los acordes de summer cat. Les expliqué que la canción habla de un chico que se siente como esos gatos abandonados en el verano, después de dejar atrás el amor de las vacaciones. Escuchaban con ternura, si les vierais..., me contaron que les traía recuerdos mágicos del verano. No sé, cada día estoy más convencido de que la mejor forma de evitar que se instale la rutina en tu vida es dar clase en un instituto de secundaria. ¡Qué suerte poder desempolvar cada día el corazón!