viaje fin de curso
Este año he cambiado el viaje fin de curso con los de 4º de ESO por otro tipo de viaje: un intercambio de alumnos con los de 1º bachillerato.
El asunto es sencillo, nos vamos a Roma la semana que viene, se alojan con las familias de los alumnos de allà y dentro de un mes ellos vienen y se alojan con las familias de nuestros alumnos. Y por una vez el profesor no está de guardia las 24 horas del dÃa durante los siete dÃas del viaje. Porque a las seis de la tarde cada mochuelo se va a su olivo.
Es notorio de un tiempo a esta parte el descenso en el número de profesores que quieren acompañar a los alumnos en estos viajes. Las razones no hay que buscarlas muy lejos: irse de viaje con 70-80 criaturas de dieciséis años con la que está cayendo es un ejercicio de alto riesgo.
En estos dÃas en los que se avecinan los viajes fin de curso, escribo algunas ideas que se me ocurren por si le pueden servir a alguien.
Un viaje fin de curso es bastante impredecible, por muy organizado que esté todo siempre surgen imprevistos que hay que solucionar sobre la marcha (no quiero ni pensar cómo será si encima no se lleva todo muy organizado)
Primera idea: Lleva todo atado y muy atado, ojo que el papel lo aguanta todo, por ejemplo:
18:00 Llegada y reparto de habitaciones.
21:00 Cena
Eso significa que el primer dÃa entre las 19:00 y las 21:00 ya habrás tenido que apagar unos cuantos fuegos en forma de carreras incontroladas por los pasillos del alojamiento, carreras incontroladas por las escaleras, peleas sobre las camas, música a todo trapo, etc, etc.
Y eso se puede extrapolar a cualquier dÃa, como norma general el tiempo libre es peligroso que supere los 60 minutos. Tiempo libre=tiempo en que no hay nada de nada que hacer. Pasear por una ciudad es tiempo libre pero es distinto, el tiempo de después de volver de una actividad (descanso más ducha) también es distinto. O sea que uno calcula desde que empiecen a aburrirse y suma como mucho una media hora para convocarles a la siguiente actividad.
Segunda idea: La reunión previa
En la reunión previa se dicen muchas cosas importantes de logÃstica (el dichoso permiso de la guardia civil, la tarjeta sanitaria, lo que se puede y no se puede meter en un avión, el DNI no caducado...) pero a veces se olvida uno de resaltar uno de los aspectos más importantes.
Si van de viaje es gracias a que un grupo de profesores prescindiendo de parte de su tiempo libre les hacen el favor de acompañarles. Los profesores no somos pobres hombres y mujeres sin recursos que necesitan de la compañÃa de 70 o 100 adolescentes para dar sentido a su vida y pasarlo pipa. Lo sabemos pasar bien solitos o con otros profesores. Tampoco económicamente las dietas que uno puede llegar a recibir son suficiente impulso. Asà que ser agradecidos significa colaboración para que las cosas salgan bien, y eso se puede concretar en:
- Animarles a desterrar el victimismo: "el hotel era un asco, la comida dos ascos y el autocar tres ascos. Encima no me han puesto en la habitación de mi amigo del alma, las actividades son un rollo, hace frÃo, me he mojado y no he dormido nada porque los de la habitación de al lado son unos moñas". El victimista aburre, crea mal ambiente y da dolor de cabeza. Es más fácil quejarse que ver el lado positivo de las cosas, pero se lo pasa uno mejor buscando el lado positivo de las cosas.
- Insistir hasta la extenuación en la puntualidad: es desesperante esperar en un autocar a los seis o siete que encontraron la ganga del vendedor de mecheros justo en el último momento. Sobre todo cuando no se ha comido y todos en ayunas ven llegar a los tardones arrastrando la pachorra con una lata de medio litro de coca cola y una inmensa bolsa de chetos.
- Intentar convencerles de que no pasa nada por dormir por la noche, incluso uno se encuentra más animado por el dÃa. Es imprescindible respetar el sueño de los que quieren dormir, sed comprensivos, siempre hay un grupo de gente que no sintoniza con el desparrame nocturno (¡seguimos quedando raritos en el mundo!)
- Si alguien consume alcohol o similares termina su viaje. No pongáis a los profesores en esa terrible situación.
Tercera idea: El equipo
Es imprescindible que el equipo de profes que acude al viaje sepa que lo del turismo va a estar complicado y que vayan lo mejor avenidos posible. Se forjan grandes amistades a las tres de la mañana en el pasillo de un hotel "velando" por el sueño de las criaturas (y por el del resto de los clientes)
Cuarta idea: El sentido común
También conocida como la interminable mano izquierda...para saber mirar de vez en cuando a otro lado, para echar las broncas justas en el momento justo, para no ir todo el dÃa estirado con cara de revisor de tren de pelÃcula en blanco y negro, para interesarse por sus cosas, conocer mejor sus circunstancias, sus preocupaciones, sus expectativas de futuro, y para reirse con ellos...