De como mear y no echar gota
Sucedió hace muchos años en un aula de 2º de la ESO.
Entraban los chiquillos del recreo revueltos y alborotados. Y uno de ellos, pequeñito y con cara de buena persona se acerca en medio del estruendo hasta la mesa del profe para pedir porfavorporfavor necesito ir al baño. Y uno, que era profe jovenzuelo pero de los que piensan: "estos a mí no me la cuelan" responde automáticamente aquello de "has tenido todo el recreo así que ahora te aguantas". Y se aguantó...pero no mucho, o no todo, o no lo suficiente...y con un hilillo de voz mientras el resto se afana con sus actividades me requiere desde el fondo de la clase...
- "¿Qué ocurre?"
- "...quememeao..."
- "¿COMOOOOO?
- "pues eso...quememeao"
Efectivamente un minicharco delator relucía bajo la silla.
Me parece que el resto de la clase no se dio cuenta, o por lo menos no dijo ni pío. Desde entonces raro es el que me pide ir al baño y no le dejo...conocen ese punto débil y me temo que lo explotan. A ver si es verdad que alguien descubre cómo mear y no echar gota...