Estar de vuelta
"Estar desengañado de algo o no sorprenderse de nada por tener mucha experiencia". Así que creo que aunque estemos de nuevo por aquí no estamos de vuelta.
Recién alcanzados los treinta y bastantes y a punto de darse el pistoletazo de salida del nuevo curso académico hago cuentas: me parece que es el décimo cuarto (el catorceavo que diría alguno de mis queridísimos) y lo abordo con más ilusión que el primero...y con algo menos de miedo.
No se olvida el run-run intestinal que acompaña ese primer paseillo hasta la puerta del aula donde una amalgama de adolescentes aguardan impacientes e inquietos, y ya cuando apareces al fondo del pasillo van haciendo las primeras valoraciones:
- ¡¡Pero si es un críooooo!!
- A éste nos lo merendamos antes de las Navidades.
Y tú con un temblorcillo nada pequeño en las piernas te pones delante de la pizarra, ves aquella maraña de pelos alborotados, piensas que eres como una mezcla del Cordobés y Ángel Cristo y que tenías que haber escuchado el consejo de quien bien te quiere para que hicieras un cursito CEAC de parques y jardines. Pero ya es tarde, con un disimulado temblor en la voz comienzas...
- Buenas tard...días. Soy la...el profe de Soc...Natu y os voy a dar case...clase teste turso.
Y cada vez hablas más bajito, mientras notas una pastosidad salivosa que hace que la lengua se enganche con el paladar. Miras el reloj...bien, llevo 25 segundos, sólo quedan 50 minutos de na...¡no los lleno ni de coña!
Así que decides que lo mejor es hacer preguntas:
- ¿Y qué tal el varano...verano?
Primer día de curso, primer minuto de clase y ya "lascagao" piensas mientras ves como la turba se revuelve en sus sitios, hablan todos a la vez y escuchas palabras sueltas "cacho pedo en las fiestas", "mierda de verano estudiando", "¡¡¡he conocido un pedazo tíoooo!!!"
Toda la noche ensayando el discursito, todo el verano escuchando consejos de expertos docentes y en menos de un minuto has perdido las riendas de una clase con la que tienes que convivir nueve meses nada menos.
¡¡¡Y sobreviví!!!
Así que aquí estamos de vuelta con las natus. El verano brillante, ya contaré algo. Mucho ánimo a todos los que os incorporáis de nuevo a las rutinas...y para los que vayáis a comenzar vuestra primera experiencia como profes prometo una mini-serie sobre cómo sobrevivir a nueve meses de curso cagándola en el minuto uno.


tuko dijo
jajaja. Así que la tenías clara ya desde el principio. Bien, no eres más extraño que el resto de los mortales. Lo bueno de eso es que el primer paso es el que marca todo el recorrido. Y no necesariamente acaba igual que empieza. La diferencia es la experiencia que se tiene en ese primer minuto del primer año. Me alegro que ahora ya seas un veterano.
Saludos postvacacionales.
3 Septiembre 2008 | 11:43 AM