Congelando el instante
Cada vez estoy más convencido de que en este farragoso mundo de la enseñanza en el que resulta tan difícil sobreponerse al instante, resulta más necesario que en otros mundos vivir un palmito por encima del instante.
Y el instante son esos alumnos que esperan, mientras sacan la cabeza por la puerta del aula o se escaquean recorriendo pasillos interminables, a que llegues a clase para ponerte la cabeza como un bombo desde el minuto cero, el instante es un incesante bombardeo de preguntas, desganas y revoloteos.
Y el instante es la guardia de recreo a la que casi nunca consigues llegar puntual.
Y el instante son esas fotocopias que tienes que hacer de ahora para luego...los padres de un chaval –del que todavía no has conseguido reunir información- y con los que has quedado dentro de 10 minutos...la hora de tutoría que te sorprende sin haber preparado material de ningún tipo, una convocatoria de claustro en un buzón de la sala de profes, ¿dónde he dejado la carpeta que no la encuentro?, práctica de laboratorio con 2ºA, otra dichosa reunión del equipo docente en el recreo...
Pero resulta que un palmito por encima del instante suele estar Hamza que lleva varios días sin escuchar la palabra “bien”, o Laura que desde hace algunos días se hizo mayor de repente y ahora sólo escucha la palabra “hospital”.
Un palmito por encima del instante hay cumpleaños.
Y hay encuentros y desencuentros, decepciones y cartas de príncipes enamorados de princesas imposibles... esfuerzos silenciosos por portarse bien hoy, “porque no quiero dar el cuarto disgusto en casa en cinco días”.
Por eso es una pena dedicarse a una profesión tan fantástica y no elevarse ese palmo, sería una pena pasar de largo por todas esas cosas irrepetibles que una mirada rápida no consigue penetrar. A muchos profes nos gustaría poder congelar el instante, salir de él para tomar decisiones acertadas y luego volver a dar al play viendo las cosas tan solo un palmo por encima.
(Será la lluvia pero me da a mí que esto ha quedado demasiado poético...pues así se queda ¡hale!)
despistada dijo
xDDD bueno, en todo hay su bueno y su malo, y siempre hay que mirar ambas cosas para no perder la perspectiva. Si no... ningún trabajo sería bueno. :P Suerte con el inicio de curso!
4 Octubre 2007 | 01:21 PM