Sobre las autoridades
Me pide morritos (¡el gran morritos!) un decálogo del profe...no sé si servirá lo que ya salió en un post hace tiempo "Manual del buen profe".De todas formas lo normal es que uno piense que no lo hace nada bien,que la clase se le va de las manos, que aquel profe sí que los tiene a raya como corderillos y que hay algo en mi carácter que les debe impulsar a comportarse como si se hubiesen desayunado dos tazas de adrenalina (al menos yo lo pienso).
Entro en clase (pelea de bolas de papel),antes de llegar a la mesa ya me han pedido dos permiso para ir al baño (a veces tengo complejo de diurético...sólo tienen ganas de hacer pipi cuando tienen clase conmigo), intento hablar...y hablan por los codos, consigo hablar...interrumpen a cada sílaba, me desespero internamente...ni se enteran, me desespero externamente...no entienden porqué.
Y a pesar de todo, a pesar de saber que con un disuasorio taco de partes de amonestación encima de la mesa, o con un buen golpe del borrador en la pizarra, o con una expulsión de tres o cuatro elementos hacia jefatura, la clase parecería una balsa de aceite...prefiero ser fiel a mi estilo.
Y hoy se lo he vuelto a pedir por favor una y dos y tres y más veces...como el primer día que di clase.
Y hoy he vuelto a esforzarme por recordar el nombre de cada una y de cada uno... como el primer día que di clase.
Y hoy he vuelto a hacerles reir con la cajita de caramelos de Garfield que contiene tizas y polvo...como el primer día que di clase.
Y he sonreído a cada una y a cada uno que me he cruzado por el pasillo...como el primer día que di clase.
Y cansado (bastante cansado) he llegado a buen puerto a las 14:20, la hora en la que suena el timbre, y cuando se alejaban corriendo hacia los autobuses Ana (¡la hiper-activa-derrocha-furores de Ana! -y a la que, afortunadamente, no doy clase este curso-) me ha gritado desde el quinto pino "¡¡Jo Alfredo...cómo se te echa de menos este año!!"
Y a pesar de los furores he vuelto a casa contemplando las nubes sobre la Pedriza con una sonrisa de oreja a oreja...

Isa dijo
Lo que hay que ver, cómo cambian los alumnos según avanzas en grados de estudios. De clases con un montón de vidilla y profesores desesperados a clases con más del 80% de desertores y profesores desesperados... (hay cosas que nunca cambian)
De todos modos, sigue así, yo no llegaría hasta donde he llegado sino hubiera sido por profesores que me transmitieron su pasión, así que enhorabuena y que muchas más sigan este ejemplo
1 Octubre 2007 | 01:50 PM