Los apaga-fuegos
Entras al instituto y te recibe un fuerte olor a tigre. Cuando avanzas por el pasillo y llegas a la puerta del cuarto de baño confirmas con cierto alivio que el olor no procede de la cafetería. A pocos metros se encuentran Ana y Luis: los súper-conserjes que te cuentan que el baño lleva averiado un nisesabe.
Ana y Luis hicieron un máster de humanidad hace tiempo y se nota mucho.
Ocupan un lugar estragégico dentro del instituto,por delante de su pequeño cuartucho pasamos montones de veces al día profes y alumnos, padres y representantes de editoriales.
Como ya he comentado alguna vez, este fantástico equipo de profesores está repleto de virtudes, pero también arrastra algún defectillo, entre estos destaca la capacidad de imprevisión. Pero ahí están Ana y Luis para apagar los fuegos...
- "Luis, déjame una tiza para el profe que se le ha olvidado..."
- "Ana, me haces las fotocopias que tengo el examen dentro de seis minutos y la de la sala de profes no funciona..."
- "Luis, ¿has visto en algún sitio la llave de informática 1?"
- "Ana, ¿tú sabes porqué no funciona el DVD del armario 3?"
- "Luis, ¿me puedes conseguir el teléfono del telepizza de Moralzarzal?"
- "Ana, ¿dónde hay papel para el baño?"
En muchos trabajos existe esa misma figura: el apaga-fuegos, gente discreta pero imprescindible. Lo malo es que muchas veces son ellos los que acaban quemados, si supieran lo que se agradece que estén ahí...
Dudo que sepan que existe este rinconcito en internet...pero desde aquí les brindo mi más profundo homenaje.
El lunes al parque de atracciones con los de 3º...¡qué mareo!


poedia dijo
Bravo ese aprecio por la gente que hace la vida más vida... Claro que sí.
16 Junio 2007 | 01:24 AM