Ni una sola montaña sin protección
La madrugada me sorprendió en lo alto de las Torres, a mis pies se abría la Pedriza, esa Pedriza a la que normalmente miro desde abajo y que la mañana del Domingo miré, orgulloso, desde arriba.
Ponerse a caminar un Domingo a las siete de la mañana, después de soportar una noche de viento toledano a 2.000 metros de altitud es toda una experiencia. Unas horas más tarde alcanzamos el puerto de Navacerrada. Atrás quedó el banco de nubes que se contemplaba desde Matasanos y que terminó por envolver todo en las lomas de Pandasco, cabezas de hierro y Valdemartín. Atrás quedaron casi cinco horas de incesante viento, niebla, frío y humedad.
Se celebraba el día de las montañas. Y lo celebramos como se merece: viento, niebla, frío y humedad. Quizás sean esas condiciones las que nos recuerdan la grandeza de las montañas...el rigor de sus propias leyes, la pequeñez de nuestra presencia en esos grandes colosos de roca.
Vivimos tiempos difíciles, el turismo de sol y playa se agota, la gente empieza a estar cansada de soportar pisotones bajo las sombrillas, y embaucados por el atractivo de espectaculares folletos, se lanzan a la conquista de la montaña. Sin embargo, estos nuevos conquistadores, llevan grabado a fuego en el rostro el miedo al esfuerzo...quieren conquistar la montaña con su viejo estilo de hotel estrellado, maleta de ruedas y piscina climatizada. Y los promotores lo saben. Los alcaldes medio indefensos terminarán por entregar parte de sus terrenales paraísos. Las montañas serán vistas como grandes colosos...sí, pero sobre todo, como gigantescos parques de atracciones donde casi todo vale mientras produzca gozo y disfrute...
Y entonces el brezo, utilizando el lenguaje del viento, le susurrará al piorno que ha visto agostarse pastizales y retamas, que el torrente se ahoga, que mueren los senderos que excavó el rebaño en la ladera... Y se apagarán las mariposas, los pájaros cerrarán sus alas...pero antes piarán sin ganas: “¡Hala, disfrutad del monte compañeros!...¡disfrutad del sol de la mañana! Ese que sale en los posters y en los folletos. Subid a las cumbres sin sudar, que funcionan para vosotros remontes y funiculares. Llevad cámara de fotos, no perdáis un detalle: Miradores de hormigón y senderos de alquitrán os acompañan. ¡Hala, disfrutad del monte compañeros...! (ahora que ya no queda nada)”
yil dijo
¡¡Tienes que enviar esa foto a la web de RED MONTAÑAS!!
16 Mayo 2007 | 05:48 PM