Viejos y viejas
Con sus pieles arrugadas y sus miradas perdidas les vimos andar balbuceantes camino del ascensor de la residencia. Iban arropados... un poquito por la experiencia de la vida y otro poquito por el cariño que les proporcionan esas cuidadoras y cuidadores que tienen un algo de ángel.
De momento son diez chicas y chicos de 2º y 3º de ESO los que se han apuntado, pero el número puede crecer. Ayer comenzó la aventura, estuvimos en la residencia de ancianos del pueblo, y a partir de ahora irán los martes y jueves por la tarde a acompañar a un nutrido grupo de ancianos.
Habrá que jugar al dominó, y al parchís, habrá que sacarles a pasear a la plaza del pueblo, habrá que darles la mano y escuchar una y otra vez como Josefa, o Jacinto, o Dolores se emocionan recordando los avatares de un ayer que dicen que no volverían a vivir ni en sueños.
Hoy, cuando he llegado a clase, estaban contando su experiencia absolutamente emocionados... tengo la impresión de que, de nuevo, recibimos más de lo que damos. Ante el entusiasmo general Carlos ha preguntado si aún se podía apuntar. La verdad es que la cosa promete, ya os contaré en que terminan estos ardorosos entusiasmos adolescentes.
Para que nadie se lleve a engaño también diré que ayer acabé calado de la cabeza a los pies...
Intentaba ajustar una de las bocas de riego que utilizamos para regar nuestra estación de observación medioambiental cuando Emilio -queridísimo alumno de 3º ESO- que se encontraba ayudándome en la faena, abrió la llave todo lo que pudo para asustar al que sujetaba la manguera a unos metros de distancia... la manguera saltó de la boca de riego, y un surtidor de agua de dos o tres metros se estampó contra mi cara. Luego debajo de una lluvia torrencial traté de encontrar la llave para cerrarla de nuevo y empapado como estaba le eché una bronca nada pequeña...¡¡angelitos!!
Aquí tenéis aTasi@ (que como recordaréis es el huevo) y el lugar desde el que es observado.




tuko dijo
Muy cerquita del Pueblo y además una toma cenital que está muy bien. Se observa perfectamente la cavidad del nido. De todas, formas parece estar muy cerca. ¿No sienten tu presencia? Es magnífico poder estar tan cerca de un nido de buitres, que presumo no debe ser nada pequeño.
Pensaba que el chapuzó0n vino proporcionado por algún chaparrón inesperado, pero sin que me oiga nadie, debió ser un poema ver tu cara cuando se disparó la manguera. Evidentemente el chaval no podía preveer que la manguera saldría disparada.... Pobre... hehehehe. Eso si que hubiera sido un motivo magnífico para una buena foto, ¿no crees?
Saludos.
7 Marzo 2007 | 02:12 PM