Eclipse
A mis alumnos (y a otros muchos que no son tan alumnos) les encanta alardear del loco desenfreno del fin de semana: que si nos bebimos tantos hectolitros de martini mezclado con bacardi de fresa y trazas de zumito de orégano, que si el "rizos" se pilló un pedo de agárrate y no te menees mucho que vienen curvas, que si casi tenemos movida porque el pringao del Rufo se metió con el padre de la madre que parió a paneque...que si el sábado me levanté a las tres cuando entró mi madre lanzando gases lacrimógenos con el sonido de fondo de la música del telediario.
Cuando vivía en Madrid muchos sábados me cruzaba, muy de mañana para mí -muy de madrugada para él- con mi vecino de abajo. Intercambiábamos un breve "grssrzzmpos días" y él se sumergía en el ascensor camino de su cama (supongo) mientras que yo volaba a pisotear cumbres camino de la sierra madrileña. No hubo un solo día en el que se me despertara un asomo de envidia a pesar del madrugón...estilos distintos (supongo)
El sábado -al segundo intento fue la vencida- hicimos cumbre en Peñalara desafiando a huracanados vientos que nos asaltaron nada más coronar dos hermanas por uno de los tubos que suben desde la laguna.
También hubo eclipse claro, y más fotos de Tasio, y de las primeras mariposas, y de un almendro en flor, rebaño de cabritas, prados verdes al sol, silencios acompañados, luces que anuncian primavera...pequeños placeres reservados a distintos estilos de vida (supongo)
Esta es la pose "torero-alpinista" que se te pone después de superar el estrecho corredor que se observa a mi espalda...




cuartosinascensor dijo
Yo pude ver el eclipse desde mi casa, lástima que fuera tan tarde y mi hijo Pedro al que le encanta la luna no pudiera verlo.
Saludos.
5 Marzo 2007 | 06:38 PM