Atasco
Dispuesto estaba a afrontar una nueva y apasionante jornada laboral cuando lleguéa la carretera que une Manzanares con el instituto y me encontré un atasco: un mega-atasco.
Lo del atasco no sería ninguna noticia en los alrededores de Madrid, pero aquí, a 60 km, en una carretera secundaria que no frecuentan más que cuatro o cinco vacas encontrarse un atasco es muy sorprendente. Espero, cinco minutos, diez minutos...¡qué llego tarde!, y no nos movemos ni un metro... dos coches que se dan la vuelta... Y por fin me doy la vuelta, voy a casa y agarro la bici. Diez kilómetros de plato grande y piñón pequeño para poder dar los últimos 20 minutos de clase con un sofoco nada pequeño y unas orejas pingüinescas.
Luego he tenido en un hueco libre una conversación con Gemita que llevaba dos semanas sin venir a clase por un supuesto dolor de espalda. Ha reconocido que se agobia mazo, que no se siente cómoda en el instituto rodeada de niñitos y que lo del dolor de espalda era un poco la excusa...pero también se ha comprometido a no volver a faltar en lo que queda de curso...y a que tengo derecho a dejarla sin coletas si eso sucede...¡veremos!


reciencasada dijo
Hala!! Sin coletas?
Y lo del atasco no sabes por qué ha sido? Ya sabes que me conozco bien la zona :)
Pues lo de la bici tiene mérito... Yo seguro que lo hubiera intentado, pero de conseguirlo... había que verlo!
Gracias profe y a seguir dando pajarillos. (Estuve en Villafáfila el finde pasado y ni una avutarda ni un triste ganso... lo que hay que hacer para verlos, jejeje).
Besotes.
21 Febrero 2007 | 11:09 AM