Capitanes intrépidos
El otro día volví a ver una de esas películas que marcaron mi adolescencia: "Capitanes intrépidos" y disfruté -¡mucho!- con la maña que se da Spencer Tracy para hacer entrar en vereda a su caprichoso pescadito.
Una vez más queda de manifiesto que lo que estos indomables canallitas piden a gritos es que les traten con firmeza...(y con cariño...que no es incompatible). Lo que pasa es que eso cansa, lo que pasa es que es más fácil rendirse y cambiar un examen que has anunciado con dos semanas de antelación que embarcarse en una discusión de cinco minutos, y es más fácil hacerse el tonto y no ver que Martita ha vuelto a poner el pie sobre la silla -que se le pone casi solo- que parar, mirar, corregir, esperar y sonreir.
Y no pocas veces lo que piden a gritos es que no se les dé demasiada importancia...¡ay cuando queremos arreglarles todos sus dramas!...en el 90% de los casos los dramas se autosolucionan en 24 horas.
Lucía llega tarde a clase, se sienta mal, no te mira, refunfuña por lo bajo y en el fondo espera que te acerques, que le hagas cosquillitas en la barbilla y le preguntes "¿qué te pasa flor de azucena?"...pero hoy no, hoy te acercas y le susurras por lo bajo: "Lucía...has llegado cinco minutillos tarde, siéntate bien por favor y saca los libros y el cuaderno..."
Y mira por donde...saca los libros y el cuaderno y se le pasan los enfurruñamientos.
Dicen que llueve a partir de esta tarde, pero de momento la sierra está espléndida -aunque sin un copito de nieve-...veremos. ¡Feliz fin de semana a todas y a todos!


despistada dijo
si educar no es fácil, y parece que la gente no lo sepa... me alegro de leer tu blog, aprendo un montón de cosas.
Por cierto, de capitanes intrépidos, yo me leí el libro, y me encantó. No sabía que había la peli...
16 Febrero 2007 | 01:51 PM