¿De qué me quejo?
Hoy me ha pedido la orientadora que complete el informe de Alex, un chico de mi tutoría que es casi autista. Ahí ha comenzado una interesante conversación sobre los diversos trastornos que afectan al coco: autistas, síndromes de asperger, esquizofrenias... Y resulta que te puede tocar, o le puede tocar a tu hijo, o a tu sobrino, o al vecino de enfrente...o a mi alumno.
Sin querer me he puesto en el pellejo de esa pobre madre que no podrá abrazar a su hijo, que pocas veces le verá reir, que se tendrá que acostumbrar a tenerle en casa viendo la tele porque es incapaz de hacer amigos...la misma madre que le trae cada mañana en coche hasta la puerta del instituto.
Y he vuelto a recordar lo obvio: cuantos de los que me rodean son verdaderamente héroes... y ni lo saben, ni lo quieren saber.
Cuando me ha requerido la orientadora para completar el informe no he podido evitar el pensamiento: "ya estamos, otra vez la burocracia de los dichosos informes"...Después de reflexionar un poco he pasado al baño a mirar en el espejo mi cara de bobo...pero se puede saber ¿de qué me quejo?
Esta vez la foto no es de la sierra de Madrid sino del nacimiento del río Cuervo (Cuenca)
despistada dijo
Pues sí, la verdad. Yo echo un vistazo a mis compañeros de clase, y a veces veo panoramas que me siento afortunada por mis circunstancias.
19 Enero 2007 | 09:10 PM