¿Locos?
Si total el miércoles empezamos a dar clase a las 8 y media de la mañana, y a las dos y media de la mañana (pero de la otra mañana...la que también se llama madrugada) hacíamos "guardia" en las escaleras del pasillo Paco y yo animando a nuestros muchachos a contar ovejitas...
Si total la noche del miércoles se nos puso malito Álvaro y se la pasó vomitando, al día siguiente tuvo que venir mami a buscarle al albergue...
Si total la subida al puerto de la Fuenfría por la calzada romana es una caminata de hora y media pero si vuelves por la carretera de la república el paseo completo se queda en unas cinco horas de: ¿cuánto quedaaaaa? (a los quince minutos de empezar a andar)...¿cuánto quedaaaaaaa? (cuando llevamos una hora andando)...ahora en serio ¿queda mucho? (cuando llevamos casi cuatro horas de paseo y las lágrimas empiezan a aflorar en los ojos de Guille)...
Si total nos subimos el viernes a unos árboles de quince metros de altura a cruzar puentes de madera y a hacer tirolinas XXL...
Y vimos la tele (la de los griegos, esa que ponen por la noche, en la que salen Orión y Casiopea, la osa mayor y la estrella polar)...
Y nos enseñaron a hacer malabares y figuras con globos...
Y tiramos un par de petardos -con permiso- para celebrar que la historia de miedo que contamos por la noche, en medio del bosque, había acabado con un grito que debió despertar del letargo hasta la última ardilla...
Y hasta hicimos un concurso del que se ríe pierde, que no gano nadie.
Es divertido estar setenta y dos horas seguidas con estas encantadoras criaturas: Se pasean con sus pijamitas de Mickey Mouse, te piden permiso para no comerse la sopa y les das los buenos días con una sonrisita y un buen encendido de luz que reciben con horror. Entre pinos te van contando sus ilusiones y sus "problemitas", y te ríes hasta el dolor de tripa con sus ocurrencias, como por ejemplo cuando llegaron emocionadísimos los de la habitación 202 diciendo que la 201 estaba vacía y que seguro que allí se alojarían unas tías bien buenas..."pues aquí están las dos tías buenas: Paco y yo, la 201 es la habitación de los profes...¡¡qué suerte eh!!".
En ese agradable entorno sufrí una soberana paliza al ajedrez aunque diré en mi defensa que no había vuelto a jugar desde los 12 años y que perdí con un jaque de nombre extraño...
Sólo hubo un pequeño incidente con el cristal del extintor de incendios (hay que ver lo delicaditos que son esos cristales), dudamos entre provocar un incendio para justificar su rotura o buscar a los responsables para que se hicieran cargo del gasto. Aparecieron los responsables, pusieron cada uno un euro (de los veinte que llevaban para chuches...¡ay estos padres!) y el asunto se resolvió con más gloria que pena.
Repetimos seguro...porque definitivamente estamos locos...
Las fotos una vez más son de la pedri...¡qué sitio la pedri!




Cuartosinascensor dijo
Parece mentira que cerca de tanto cemento y suciedad tengamos algo tan bonito.
Yo recuerdo mis viajes cuando estudiaba, diversión asegurada.
Que bueno poder reir con los chavales.
Saludos.
15 Enero 2007 | 03:39