Setas
Ayer estuve haciendo más fotos al otoño. Comprobé asombrado la fascinación del madrileño medio, de un tiempo a esta parte, por la captura de setas. Hasta llegué a sospechar lo siguiente:
1. Algunos compran las setas en el mercado y luego pasean la cesta de mimbre llena ante el asombro de los demás.
2. Algunos doblan el espinazo y hacen que recolectan setas pero en realidad tienen el cesto vacío.
3. Muchos llevan todas las setas que encuentran a su paso para que la cesta vaya cuajadita pero no se comen ninguna (afortunadamente).
4. Y supongo que casi todos llegarán orgullosos el lunes a trabajar; orgullosos de la cantidad de kilos de níscalos, champiñones, boletos y demás especies con la que han llenado sus neveras (la dichosa e irresistible tentación de provocar envidia en los compañeros de trabajo).
Uno de mis alumnos de 2º de bachillerato ha traído a clase uno de esos ejemplares, un boleto gigante de 1 kilo. Este sí que lo he visto con mis propios ojos y ya pondré la foto.
Por lo demás los alumnos venían encantados con las fiestas de jalogüin, y la "tradición" de lanzarse huevos por la noche.
Las fotos son del Hayedo de Montejo, el Abedular de Canencia y el Castañar del Tiemblo. Tres árboles poco frecuentes por estas latitudes que sobreviven formando bosquetes en pequeños enclaves de la sierra.





Cuartosinascensor dijo
Que tranquilidad debe dar pasear por esos lugares.
Saludos.
2 Noviembre 2006 | 12:37 PM