Otra de amoríos adolescentes
Supongamos que se llama Laura y que estudia 3º ESO.
El lunes llovía con fuerza a las 8 de la mañana. Cuando entré en clase Laura miraba abstraída a través de la ventana. En un instante, como si de repente hubiese empezado a brillar un sol resplandeciente, se le ilumnió la cara y dio un bote de alegría mientras gritaba: "¡¡¡Jorgeeee!!!".
Estaba ilusionadísima, al final de clase me contó que llevaban saliendo desde el domingo y que no era el típico rollo sino que había amor etc, etc, etc...
Una hora después veo a Jorge por el pasillo que camina desgarbadamente junto a Javi, y que vienen de fumarse un cigarro (me apuesto el dedo), va comentando en plan fanfarrón: "Buah...yo con la Laura voy a lo que voy..."
Y uno que ya no se sorprende de nada no puede evitar una pena grande, porque el energúmeno de Jorge va a hacer daño a la buena de Laura. Y te dan ganas de intervenir, y decir un par de cosas...pero tienes que observar resignado y esperar que cuando llegue el batacazo Laura aprenda la lección y sepa identificar a esos canallitas "que van a lo que van".
Esta tarde más evaluaciones cero...¡yupiiii!
Despistada dijo
Por suerte esta época es la de los batacazos sentimentales, los desengaños de amistad y todos los errores que nos ayudan a aprender. Si no ocurrieran aquí, todos andaríamos como en paños menores (psicológicamente hablando) en la vida de adultos. Eso sí, da penilla ver que no debes hacer nada para evitarle un sufrimiento a la chica.
25 Octubre 2006 | 11:24 AM