Los hijos de Jose
La clase transcurre con relativa normalidad en 3º ESO, el grupillo de repetidores está algo intranquilo: se mueven, cuchichean, se giran para hablar con el de atrás... Tengo que llamar la atención a dos de ellos que no han sabido reaccionar a un par de miradas persuasoras. Al minuto, un tercero, escribe algo en un trozo de papel. Como el horno está empezando a calentarse me acerco a su mesa, esconde el papel...
-"¿Me permites...?"
Y ante una nueva mirada -esta vez inquisidora- saca de debajo del cuaderno un trocito de papel con la siguiente expresión:
"Tenemos que salvaguardar el futuro de nuestros hijos de raza blanca"
Se me esfuma el color de la piel y siento que el corazón se me va a salir por la boca. Es un buen momento para no perder la calma.
Mi alumno se va haciendo pequeñito en la mesa...
-"¿Puedo explicártelo... ?"- dice con un hilo de voz.
El resto de la clase no entiende nada, ¿qué pone en la nota?. ¿qué tiene que explicar el "pobre" Jose...
-"Prefiero que lo expliques en jefatura."
Durante los próximos minutos se corta el ambiente, confieso a mis alumnos que en ese momento no consigo concentrarme para dar clase, y para no alimentar la especulación, les digo que en la nota está escrito un comentario racista y que por ahí no vamos a pasar de ninguna manera: "Tiene que quedar muy claro: no se discrimina a nadie ni por su raza, ni por su religión, ni por su sexo, ni por su edad, ni por..."
Es probable que nunca me hayan visto así, hay alumnos a los que di clase el año pasado que han visto como era indulgente con los que no conseguían callarse a la primera, a la segunda o a la tercera, indulgente con los que entraban un minuto tarde en clase o con los que pedían una oportunidad para traer el cuaderno en otro momento... pero por aquí no paso.
Cuando quedan dos minutos para que suene el timbre me voy con Jose hacia jefatura, en el pasillo se pone a llorar, dice que lo siente, que en realidad él no piensa así, que fueron dos amigos que hizo este verano en un campamento que le hablaban de esas cosas y que otro compañero quería saber qué le decían...por eso escribió la nota...
Le dejo en jefatura.
Luego me dice Paloma, la jefa de estudios, que no es mal chico y que probablemente el susto le haga reaccionar.
Eso espero, quizás lo de hoy haya sido una lección más de esas que no vienen en los libros.
No guardo ningún rencor a Jose, está en proceso de convertirse en persona y cualquiera puede torcerse, y pasar una mala época... ojalá hayamos llegado a tiempo de salvaguardar el futuro de nuestros hijos y, dentro de unos años, los hijos de Jose también entiendan que hay cosas por las que no se puede pasar...ni en broma.
Despistada dijo
Es la edad de las consignas, las protestas por protestar y sentirse "mayores". Pero hay cosas que tienen que saber hasta en esta edad que no son aceptables, porque ya son mayorcitos para decidir según qué. Yo era una "cholilla", luego me pasé al bando totalmente contrario, luego fui una paria, y luego... he decidido ser yo misma y nada más, pero todo exige su proceso.
Creo que, del susto, él mismo verá que lo que ha escrito ni lo cree, ni lo conoce apenas. Por el comentario que te ha dicho, se supone que no lo cree del todo... sólo lo debe usar para "machirulear".
11 Octubre 2006 | 12:38 PM