Publicidad:
La Coctelera

Profe de natu

9 Septiembre 2006

Lugares IV

Pamplona es una bonita ciudad-pueblo en la que se entremezclan diversos estilos de personas y que se puede atravesar andando en apenas media hora.

He pillado la última cama que quedaba libre en el albergue tras convencer al alberguero que, aunque venía desde Roncesvalles, no tenía la bicicleta aparcada en ningún sitio y que venía a patita (huyendo de un peligroso pesado que acecha en los caminos a peregrinos despistadetes).

Me han dado de comer un menú del día a 8,50 euros en un bareto, cutrecillo pero auténtico, del casco antiguo. Y he pasado la tarde paseando por la ciudad después de tratar un par de ampollas que han hecho pronto su aparición.

Al caer la tarde he quedado a cenar con uno de mis mejores amigos, que reside en la ciudad desde hace tres años.

Se llama Casimiro y es doctor en biológicas por la universidad de Alcalá de Henares. Juntos, durante más de quince años, hemos recorrido caminos rurales y cañadas reales, hemos tragado cientos de baches entre estudios de paisaje, aulas de la naturaleza e inventarios de flores silvestres. Hemos compartido ilusiones y proyectos, incluído un máster de medioambiente del que fue director durante varios años y en el que colaboré impartiendo un discreto módulo de 30 horas sobre análisis de suelos.

También durante un tiempo compartimos claustro en esto de la enseñanza secundaria. Muchas veces hemos reído juntos recordando al insigne conductor de autobuses Rusti, hombre sencillo de pueblo que nos acompañaba en las salidas ambientales, comentando aquello de "Mira que ancas tiene esa ¿eh?". O la guerra de piñas silvestres que se lió entre los chavales en otra de las salidas y que se resolvió con impacto directo en sálvese la parte de uno de nosotros.

Pues hace ya tres o cuatro años, mientras paseábamos por uno de esos encinares a los que tenemos tanto cariño, me soltó así, sin anestesia: "Me voy a hacer cura".

Se fue a estudiar a Pamplona y mañana Domingo se hace. Mi más sincera enhorabuena desde este rincón Casi.

Así que estuvimos dando una vuelta, él vestido de diácono (que es igual que ir de cura vamos) y yo con mis sandalias rupestres y mi pantalón desvencijado, por el casco antiguo de Pamplona. Yo iba tan ensimismado en la conversación que no me di cuenta (hasta que él me lo dijo) de que quizá una persona con su indumentaria no estaba paseando por uno de los sitios más "cómodos". Entonces abrí los ojos y pude ver cómo nos miraban los jovenzuelos que tirados por las aceras daban buena cuenta de sus botellones. Sonreímos y dimos media vuelta hacia un parque algo más "cómodo".

Al día siguiente se ofreció a acompañarme unos cuantos km y esta instantánea se la saqué al lado de una fuente medieval. La fuente está dentro de la casita y la verdad, no tiene mucho que ver con los caños esos en los que te dejabas el talón de la mano durante buena parte de la infancia.

servido por profedenatu 1 comentario compártelo

1 comentario · Escribe aquí tu comentario

jesus

jesus dijo

Qué suerte podere tenerte otra vez cada día para amenizarnos las mañanas en el curro!

Seguro que ese Camino de Santiago ha merecido la pena.
Un abrazo champion!

15 Septiembre 2006 | 11:07 AM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Fotos

profedenatu todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera