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La Coctelera

Profe de natu

7 Septiembre 2006

Lugares II

Irse una semana a recorrer parte del Camino de Santiago es una experiencia bastante recomendable. Una calurosa tarde del mes de Agosto tomé un autobús que salía de la avenida de América y llegué a Pamplona cinco horas más tarde. Allí me esperaba Casimiro, gran amigo del que hablaré en alguna ocasión, y éste me acercó a Roncesvalles, cuna de peregrinos que por una noche iba a ser también mi cuna.

La verdad es que llegamos algo tarde, a las diez de la noche cerró el único albergue de peregrinos que hay allí y que además se encontraba completo. Una infructuosa gestión en los dos hostales de la zona me hicieron comprender que estaba llamado a dormir entre las hayas y los castaños.

Así que le dije a Casimiro que no se preocupara, que un montañero experimentado como yo no debía temer a las alimañas que se ocultan en la espesura de los bosques navarros y que me buscaría la vida para dormir en cualquier parte. Se fue diciéndome que le podía llamar a cualquier hora de la noche y que Pamplona sólo está a cuarenta minutos (en coche se entiende), se lo agradecí sinceramente.

La noche era clara y fresca así que me puse en marcha y a los pocos minutos estaba sumido en lo más profundo del bosque. La única luz que existía era el débil foco que proyectaba mi frontal sobre un camino cubierto de hojas. Un desvío por aquí, otro por allá, mucho silencio, ¡un banco de piedra!, bien, buen sitio para dormir evitando la humedad del suelo. Esta es la foto de mi cuna...

Extendí el saco sobre el banco, cené algo ligero y me puse a tratar de dormir. Hasta ese momento no eres del todo consciente de lo que significa la soledad y el desamparo en un bosque atlántico. De vez en cuando un sospechoso sonido, ramas que se remueven, algo de viento...en fin, emocionantillo vamos.

Pero me dormí.

A las cuatro de la mañana abro los ojos, sonido de lluvia, ¿estoy soñando?, el sonido se hace más intenso y en pocos minutos se desencadena una de esas tormentas pirenaicas que son tan imprevisibles en los meses de verano.

Así que cubierto por la capa de lluvia sobre el saco y la mochila espero pacientemente dos horas a que escampe. En cuanto el chaparrón se transforma en chubasquillo guardo el saco y empiezo a andar. El Camino de Santiago había comenzado...

(continuará...supongo)

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3 comentarios · Escribe aquí tu comentario

A cuenta gotas

A cuenta gotas dijo

Hola Profe, soy de México y he leído sobre el tan famoso Camino de Santiago en varios libros y artículos, ahorita que ví la portada de La Coctelera, me interesó mucho el post, lo he leído y me ha gustado, creo que ese comienzo del viaje es la verdadera manera de hacerlo, cuando se viaja bajo esas condiciones, se aprende más y sobretodo, se establece conexión directa con el universo interno.
Seguiré pasando por aquí para saber más.
Beshos =D

7 Septiembre 2006 | 10:58 AM

Profe de natu

Profe de natu referenció

Pues sí que está mal...

... durante la explicación de la asignatura han salido temas tan variopintos como mi pequeña odisea en Roncesvalles , el redescubrimiento de Yaki y Nuka o la elaboración del huerto siempre y cuando colaboren y no empleen las azadas para excavar un túnel que les saque del instituto...

19 Septiembre 2006 | 12:12 PM

Ronces

Ronces dijo

Roncesvalles es lo más sublime de la travesía del Camino de Santiago, no sólo en Europa sino también en España.

7 Enero 2007 | 08:41 PM

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