El maravilloso mundo de las prácticas
Me parece que todavía no os he contado nada de nuestras prácticas de laboratorio con los alumnos de 2ºESO.
Me viene a la cabeza el recuerdo de una joven profesora que estrenaba profesión el año pasado. Se presentó muy ilusionada a su primera práctica: compró material para realizar análisis de vitamina C en zumo natural de naranja, en Fanta y en zumosol. Elaboró un bonito guión de prácticas y se enfundó en una bata blanca impecable.
Al cabo de cuarenta minutos bajó llorando desconsolada al departamento. En lugar de analizar la vitamina C, sus alumnos de 3ºESO se habían bebido el zumo, habían hecho gárgaras con la fanta naranja y jugado un mini partido de fútbol con las naranjas.
Quizás sea uno de los principales defectos que tenemos los profesores: nos parece inconcebible que alguien no se entusiasme ante la sublimidad de nuestras explicaciones, o que se les olviden las fechas de los exámenes, o que tengan los cuadernos birriosos. Mi teoría es que uno tiende a medir a los demás con su propio rasante, y así el padre le dice al hijo: "yo a tu edad...", el jefe al empleado: "cuando yo empecé en la empresa donde ahora estás tú...", y el profe al alumno no le dice nada pero piensa: "cuando yo estudiaba estas cosas no pasaban...".
Y ya lo creo que pasaban, lo que ocurre es que los que eran más desastres no suelen ser profes de mayores (con la memorable excepción de Charly, profe interino de economía con el que coincidí el año pasado y que daría tema para escribir un blog). Así que la mayoría de los que llegamos a profes hemos sido gente responsable que traía hechos los deberes, que no eran expulsados de clase, que no fumaban porros en el recreo y que no rajaban los asientos de los autobuses durante las excursiones.
Hoy he tenido prácticas con 2ºESO y no ha ido mal la cosa (aunque al principio me he puesto un poco serio obviamente), han cronometrado tiempos mientras vaciaban buretas, han dejado caer bolas por rampas inclinadas, pero también han jugado un poco con el agua de los grifos y con los pegotitos de plastilina de la práctica 3 (por supuesto los responsables han sido "severamente sancionados" y, después de animarles a que se quedaran recogiendo el laboratorio, han sido puestos en libertad con una pequeña colleja y una sonrisa)
Estoy poco inspirado...¡qué le vamos a hacer!, el final de curso, los alumnos especialmente inquietos y una oposición cercana ponen algunas nubes en el apasionante día a día de esta tarea (hoy no había bombones...pero seguro que mañana vuelven los bizcochos). Las montañas bonitas suelen ser altas, y abruptas, con vientos heladores en las cumbres donde sólo sobreviven pequeñas herbáceas y algún árbol un poco loco. ¡Salvemos las montañas!
Despistadas dijo
Odiaba las prácticas... :( Odiaba todo lo que significaba cambios de rutina. Supongo que tendrás alguno de los míos entre la troupe....
Suerte que cambié, supongo que era inseguridad (muuucha).
23 Mayo 2006 | 02:27 PM