"Tengo que contarte una cosa..."
Julián es un muchacho que con sus recién cumplidos quince años salía de la escuela (como dice la canción de Ismael Serrano), y se encontró con su hermano unos años mayor que él, y con los amigos de su hermano, y con los canutillos que estaban fumándose. También se encontró con una madre que está en la cárcel y con un padre que murió hace unos años llevado por la mala vida. De Julián se ocupa su hermana...y él mismo.
Y no puedo evitar sorprenderme cuando me lo encuentro hoy en clase y me dice que no ha podido hacer los deberes, pero que el viernes me lo trae todo. No es frecuente esa actitud en este tipo de chavales.
Y sin saberlo uno aprende una nueva lección, en este trabajo en el que se supone que las lecciones las dan los profesores. Ahí tienes a Julián, creciéndose ante las dificultades, sin abandonarse a su difícil historia.
Cuando salimos de clase se acerca serio y me dice:
-”Tengo que contarte una cosa.”
-“¿Qué?
-“Ya no me hablo con la Sonia.”
Y es que no lo he dicho, Julián tiene un corazón muy grande, y lleva locamente enamorado de Sonia desde que empezó el curso. Antes de las vacaciones estaba muy ilusionado porque algunas de sus cartas (escritas durante mis “descuidos” en clase...todo hay que decirlo) habían obtenido respuesta y le hacían abrigar esperanzas.
Pero ya se ve que esto se ha torcido un poquito. Lo que no sabe Julián es que Sonia, con su pelito tan mono, su estudiada caída de ojos y su voz acaramelada no le llega a la altura de sus chungas playeras de grafitero indómito...
La foto recoge uno de esos momentos difíciles que tiene la profesión...en fin, ¡hay que hacer de todo!
Despistada dijo
Sight.... los amoríos del cole. Quizá Julián no es consciente de que su vida es así, y mucho mejor, ya que la afronta como nostros afrontamos un lunes por la mañana. Debes ser buen profe, si los alumnos te tienen esa confianza. :P
19 Abril 2006 | 02:19 PM