...volver a empezar...
Cuentan que esta mañana si uno hacía acopio de fuerzas, para mirar algo más interesante que el ombligo, podía ver a venus brillando intensamente hacia el este, y a su lado urano, más pequeño y mucho menos brillante. Y me ha dado por filosofar un poquito (pero poquito ¿eh?).
Pensaba en la cantidad de cosas hermosas que uno puede llegar a perderse a lo largo de la vida, por ir mirándose demasiado el ombligo. Pensaba en lo bonito que es levantar la vista y cruzar el espacio vital de los otros para hacerles muy felices.
También pensaba en Venus, rabiosamente brillante y ostentoso, el objetivo de todas esas miradas madrugadoras...y en Urano, un planeta bastante más grande que pasa desapercibido, como oculto para unos ojos poco experimentados. ¡Qué interesante eso de pasar oculto!
Total, que entre pequeñas dosis de filosofía barata me he vuelto a calzar el traje de profe, y he sobrevivido a cinco intensas horas de clase.
He preguntado un poquito por dónde se habían movido, Levante, Andalucía, "el pueblo"...
-"¿Y nadie ha cruzado la frontera?"
Y entonces Adri, muy decidido levanta la mano...
-"Profe, yo he estado en Cuenca" (?¿)
Pobre, supongo que le ha pillado un poco fuera de juego, pero la carcajada ha sido importante.
También les he estado contando que esta Semana Santa he recibido una visita algo inesperada...
-"La caja de galletas recorriendo la cocina, transportada por un completo ejército de pequeñas hormigas"
Como soy el profe de natu las he explicado cariñosamente que esas cosas no se hacen y que las galletas de nuevo a su sitio por favor, y que si no las importa volver a su hormiguero etc, etc, etc...
-"Profe...¿y no las has matadoooo?"
(Pobres...siguen conservando algo de su primitiva inocencia)
Es martes...y hace un tiempo prometí relacionar los martes con la generación de los 70...abro un nuevo capítulo: "la bici"
Ahí estábamos todos a lomos de nuestra flamante BH con timbrecito de metal, transportín y dinamo. ¿Quién no recuerda el ruído de la dinamo en alocados descensos para que se encendiera la luz más y más y más?, ¿quién no ha estrellado a alguno de sus hermanos o amigos cuando iba a comprar el pan con él en el transportín?, ¿quién ha conseguido llegar al final del verano sin las rodillas desholladas?...Luego estaban los que conseguían bici-cross con amortiguadores y sillín almohadillados, y que se convertían en auténticos adictos de sus caballos de metal. Gloriosas tardes de agosto pedaleando hacia ningún sitio, con los bolsillos llenos de sueños, y de hojas, y de caramelos...
En fin, lo vamos a dejar aquí que luego nos acusan de melancólicos...
Comienza la última rampa del curso, repleta de sueños, y de hojas, y de caramelos...¡¡y nos lo queríamos perder!!
otro profe dijo
No mirarse el ombligo...¡qué difícil! Yo el primero: todos los días, muchas veces. Pero ¿qué me dices del que se pasa meses, años o -lo que es peor- la vida...mirándose el ombligo? Tengo un alumno muy bueno, con madera de líder, referente de muchos por su personalidad: siempre estaba atento a las necesidades de sus amigos y amigas que eran /son much@s... Pero un día se "enamoriscó" (porque ella vale tan poco que no merece otro verbo, menos que las zapas de Julián)y ha empezado a perder el tiempo, el curso y si no endereza...la vida:¡mirándose su ombligo! ¿QUÉ HACER? Es de los que por haber dado tantas veces consejos "suyos" difícilmente acepta los de otro. ¡Pena de chaval! A pesar de todo... le digo lo que espera oir, por si en algún momento le pillo despistado sin mirarse el ombligo...
20 Abril 2006 | 04:57 PM