Esas encantadoras juntas de evaluación
Escribo por la tarde porque hoy tenemos junta (¡¡yupi!!)
-"Es un pesao"
-"No hace absolutamente nada"
-"Se pasa el día empanao mirando por la ventana"
-"Llega siempre tarde a clase"
-"Falta mucho"
-"Tiene un tres pero se merece un dos"
-"Se pasa el día tonteando con las cartitas"
-"Desde que sale con ese chico/a está como en una nube"
-"Todo el santo día en el pasillo..."
La lista podría prolongarse casi indefinidamente. Es evidente que si no fuera por estas reuniones el futuro de nuestros alumnos correría un serio peligro... Ni una palabra sobre las medidas adoptadas en la última junta (¿se tomó alguna medida realmente concreta?), ningún acuerdo nuevo exceptuando el cambio de sitio de Rubén, pocas palabras positivas sobre el comportamiento de los alumnos buenos...
Como comprenderéis, después de unos años en esto, me he vuelto un poco escéptico de la eficacia de nuestras encantadoras juntas de evaluación. Muchas veces pienso que gano más tiempo tomando un café con un profe mientras me dice el consabido estribillo ·...es que en tu curso yo ya no sé...", y entonces dar dos o tres claves que expliquen el comportamiento de un alumno y le lleve a mirarle con otros ojos.
Se me viene a la cabeza la profesora que hace un tiempo criticaba enardecidamente el comportamiento de uno de mis alumnos durante su clase delante de otros profes. Callé todo el tiempo que pude pero al final como insistía e insistía no tuve más remedio que intervenir:
-"El padre de Víctor llegó anoche borracho a casa y le dió una buena paliza"
-"Ah...no sabía..."
Ya...supongo que en realidad no quería saberlo, no había nada más que mirar la cara que traía el chaval por la mañana para deducir que algo había pasado.
En ocaciones vivimos como un poco esclavos de nuestros prejuicios, en ocasiones esas juntas de evaluación son la oportunidad que se nos ofrece para demostrarle al instituto que nuestras calificaciones son justas y que los chicos son como una nueva especie creada por hibridación entre un vago y un petardo.
Dicho lo cual (que si no lo digo reviento) diremos que el trimestre definitivamente se termina, que mañana hay excursión a Cercedilla con 3º ESO, a saltar y a hacer tirolinas entre los árboles, pasado mañana excursión al IMAX con 2º ESO, y que por las tardes continuarán las encantadoras juntas de evaluación. El jueves las notas.
Afortunadamente la primavera avanza imparable y este fin de semana estuvimos paseando por las cumbres de Peñalara y Claveles (ver foto) y afortunadamente también hay un nutrido grupo de profes que sólo interviene lo justo durante las juntas de evaluación, esos que no ven en los alumnos enemigos y que son capaces de disfrutar hasta de las pelis de dibujos animados...
(Miguel y Natalia se hicieron en bici 25.000 km...¡¡VEINTICINCOMIL!!)
Despistada dijo
En mi colegio también había profesores que no querían ver "más allá". Por suerte yo me encontré con los que sí, y algunos me ayudaron un montón a encontrarme un poquito enmedio del caos que tenía en la cabeza... aunque no lo parezca, los profes pueden ayudar un montón cuando los padres pasan un poco de uno.
4 Abril 2006 | 09:27 AM