Pasapalabra
Resulta que Laura, mi compañera de departamento, lleva ganados más de diez programas del pasapalabra. Como podéis suponer esto ha supuesto una novedad nada pequeña en el instituto. “Profe, tu compañera es una máquina”. Y vaya si lo es.
Debo reconocer que hasta el pasado martes no había visto el programita, aún así no me costó demasiado esfuerzo entender su dinámica (ser profe desarrolla la perspicacia de forma insospechada). Con la “P”...y cuando tú estás todavía entendiendo la pregunta Laura ha contestado a la “Q”, a la “R” y a la “S”. Esperemos que continúe la racha, tenemos café gratis asegurado hasta junio.
La verdad es que para ser viernes he llegado con algo más de fuerza que otras semanas, también es verdad que a esta semana le faltó un día. Tanto es así que me he atrevido a realizar un nuevo experimento en 2ºESO...
He traído los exámenes corregidos -incluida la pregunta del millón- y les he asegurado que se los daba al final de clase (el típico recurso de entregar los exámenes al final para que te hagan un poco de caso entre medias). Me ha costado un poco que entraran en el maravilloso mundo de la digestión...al final he dibujado un bocata de mortadela con aceitunas en la pizarra y les he contado la manía que cogí a los dichosos bocadillos...¿quién inventaría esa forma de destrozar las aceitunas? (la mortadela ya nace destrozada ). Al final ha salido una clase simpática. Cuando quedaban cinco minutos he hecho el experimento. “Os voy a ir dando los exámenes y dejo de fondo una musiquilla, a ver quién sabe decirme luego en qué idioma está”.
Van cogiendo sus exámenes en silencio (¡!!?¿) y la clase se llena con sonidos de gaitas y acordes medio celtas. A través de la ventana sigue cayendo la misma lluvia de hace tres días. El campo está verde y recuerda a las hermosas tierras del norte. Acaba la canción: “turco, alemán, galés, gallego...andaluz!!”. Sonrío...¡vasco!. Ha sido mi pequeño homenaje a esa llamita de esperanza que se ha encendido hace unas horas.
Al ver la foto comprenderéis porque resulta tan difícil dar clase aquí sin distraerse...
yildelen dijo
Ha sido un bonito homenaje, esas notas sonando entre montañas a cientos de kilómetros de donde fueron creadas...
¡Menudo contraluz más majo te ha quedado!.
25 Marzo 2006 | 09:53 AM