Un puñado de tizas rotas
Hoy no ha sido un buen día. Clase con mi tutoría a tercera hora, ambiente revuelto (hasta ahí como siempre), las mesas descolocadas (id.), papeles por el suelo (id.).
"Abrid el libro por la página..."
"-¿Qué página?
"-¿Puedes repetir?
"-Dile a Musta que me devuelva el estuche
"Veeenga...abrid el libro por la página..."
"-No me he traído el libro, me puedo sentar con..."
"-Puedo leer!!??
"No vamos a leer, hay que hacer el esquema de..."
"-Déjame en paaazzz!!
"-Profe que no la estoy haciendo nada
"-Siempre me está molestando, yo no me quiero sentar aquí!!!
Y por dentro notas que va subiendo tú temperatura, que empiezas a contar hasta diez, y luego hasta veinte, y hasta treinta...
"-¡¡¡QUÉ ME DEJES EN PAZ!!! Profe, que me cambio de sitio
"Te quedas ahí por favor..." Pero antes de acabar la frase Laura ya se está cambiando de sitio. Todo aquel que se dedique a esto sabe que una de las pruebas más difíciles de superar es que te desobedezcan de forma patente delante de todo el mundo. Así que algo hay que hacer...
Y como la temperatura ha seguido creciendo, y como mi queridísima tutoría aún no ha empezado a hacer el esquema, y como siguen hablando y hablando... Tomo la cajita metálica de las tizas de colores y la golpeo sonoramente contra la mesa. Silencio absoluto.
"Ya está bien hombre, ya está bien..." (Más silencio)
Ahora sí parece que han entendido el mensaje y esquivan mi mirada mientras se concentran afanosamente en el esquema.
"Laura vuelve a tu sitio" (y vuelve a su sitio sin rechistar...afortunadamente)"Todo el que esté fuera de su sitio se vuelve a su sitio ya...y se quedan a final de clase que les ponga una incidencia" (otros cinco o seis vuelven a su sitio)
Quince minutos más tarde el ambiente todavía se puede cortar, hasta hoy no me habían visto en un estado de irritación semejante.
Abro la caja de tizas de colores y contemplo impresionado que, después del castañazo, no se ha salvado ninguna...sólo quedan miguitas. Tiro todas las tizas a la papelera...
Suena el timbre que da paso al recreo, me miran, les miro...: "os quedáis un momento los de las incidencias, el resto termináis los deberes en casa"
Salen en silencio y me quedo con los castigados, aguantan en silencio la reprimenda y observan como voy completando el parte de incidencia, motivo:"cambiarse de sitio sin permiso del profesor".
-"¿Estás de acuerdo?"
-"Profe, es que..."
-"¿Qué?
-"Que como Marta llegaba tarde y está un poco acatarrada yo me he puesto en otro sitio para dejarla al lado de la calefacción".
Estos angelitos siempre encuentran la forma de tocar mi lado débil, encima en mitad de la reprimenda aparece Javi (don despistado) y me entrega su foto de "enano". (Todos han traído una foto de cuando eran pequeños para decorar la clase). No puedo contener la risa...
Prometen que no volverá a ocurrir...prometen, prometen, prometen...
En el fondo estos días te queda un eco extraño, no sé, quizás me he pasado, quizás si hubiera contado hasta cincuenta...pero no, creo que hoy lo educativo era enfadarse y vaya que sí me he enfadado, aunque me fastidie... en fin, que nadie es perfecto...
yil dijo
Vaya.. siento el mal rollo. Has descrito a la perfección ese caos en el que se convierte un aula a veces. Y creo que has hecho bien. ¡Ánimo!.
7 Marzo 2006 | 08:48 PM