Oda al picaporte
El picaporte de la puerta de mi tutoría llevaba unos días con achaques, en principio nada serio, sólo le bailaba un poco un tornillo.
Gaby, siempre tan servicial cuando se trata de salir de clase, se ha acercado a conserjería y ha pedido un destornillador, después de pelearnos un poco con el tornillo hemos llegado a la conclusión de que, de momento, no tenía arreglo, y les he explicado un truquito para no quedarse encerrados: "tiráis con suavidad del picaporte y cierra ¿vale?". Cuando Ana y Silvia han salido al servicio la cosa ha funcionado. Cuando iba a salir Vicen (el dulce y tierno Vicen), me ha mirado con el picaporte en la mano y ha puesto cara de incredulidad... "si yo sólo...". Después de todos los servicios prestados descansa en paz picaporte.
Por fin se nos acaba febrero, ¡qué tendrá este mes que a todos nos toca un poco la moral!. El martes es un día duro: cuatro horas con 2º ESO y una en 2º Bach. Está bien tener localizados los meses y los días más difíciles, ya sabes a qué atenerte.
Los martes procuro contarles alguna historieta a los de 2ºESO, hoy encima habían tenido examen a primera hora que ha durado algo más de la cuenta, y les he encontrado en un considerable estado de nervios. Así que hemos pasado cinco minutillos divertidos recordando los apuros que pasé el fin de semana para que el coche siguiera mis instrucciones y no se saliera de una carretera intensamente cubierta de nieve...