Y hay días que te pones serio...
Quinta hora del viernes, el cansancio acumulado a lo largo de la semana comienza a hacer mella. Después de un par de minutos en la puerta "animando" a los más rezagados a que entren en el aula me encuentro el panorama habitual del viernes: ruido, carreras por la clase, una mesa tumbada, otra mesa con un grupillo de alumnos que anuncia que ha habido movida, etc, etc...
Pasas otros dos o tres minutos llamando a cada uno por su nombre para que, si no tiene inconveniente, alcance su sitio de una...vez (con lo rápido que se irían todos al sitio con un buen puñetazo...en la mesa claro).
Empiezas la clase...murmullo de fondo, "venga por favor", un comentario inoportuno, otro "venga por favor", al poco tiempo la situación no mejora sustancialmente y pasamos a plan de acción B..."la siguiente interrupción os va a llevar a hacer todas las actividades de la página 169, 170 y 171 -45 actividades...casi na!-".
Tras unos minutos de atención, como hoy no era un buen día (y yo tampoco estaba especialmente inspirado) Elisa rompe la explicación con una intervención poco afortunada y concluyo "abrir el libro por la página...". Rostros contrariados, chasquidos de lengua, y la pobre Elisa que dice que hace las actividades ella sola que no es justo que paguen todos y etc, etc...
Ahora sí que están calladitos y currando, y voy paseando por sus mesas comprobando si hicieron los deberes de ayer. Los tienen todos menos Ali ("es que estaba cansada...") y Ruth (que tiene un fantástico cuaderno lleno de caos y de cromos y de dedicatorias que se parece más a un coleccionable dominical que a un cuaderno de ciencias naturales). Qué curiosa satisfacción te embarga cuando tienen hechos los deberes.
Cuando quedan diez minutos para acabar les digo que atiendan (¡¡y atienden!!) les explico que tienen razón cuando dicen que no es justo que por uno paguen todos y vuelvo a poner el ejemplo del portero que en una cagada (supongo que uso una expresión más apropiada) hace que pierda su equipo el partido...él también es uno...y paga el equipo. Luego el sermoncito de que lo de hoy no era un castigo, era una forma distinta de dar clase (castigo=copia cientocincuenta veces en tu cuaderno "no debo ser tan capullo"). Y para desdramatizar un poco terminamos hablando de mi profesor de latín de hace unos años y sus siestas durante nuestros exámenes...qué tiempos aquellos cuando un profesor se podía quedar dormido en clase...
...la pedriza me llama...ahora vengo...
morritos dijo
Hace tiempo que me dedico a este "mundillo" de la educación. Me gustaría tener el sentido positivo que tienes, la facilidad para ver el lado humano de nuestros "pipiolos" del aula; en definitiva ser un poco más "maestro y amigo" y un poco menos "profesor". ¡Qué envidia!
Te voy a ser sincero: dos profesores, de ciencias como tú, son los que más han influído en mi forma de dar clase: con el primero coincidí poco tiempo en un TUTO de Madrid. Fueron dos años, pero lo suficiente para entender que cuando a la gente le das confianza, SIEMPRE responden con confianza.
Con el segundo coincidí un poco más, y de él aprendí muchas cosas. Sobre todo dos: UNA lo importante que es pensar un poco en las circunstancias de nuestros alumnos antes de juzgarles y ver que, a veces, se portan como se portan porque tienen la vida que tienen. Aprendí a no ver malicia donde solo había el desconcierto y la desorientación propia de la adolescencia y de los años que les han tocado vivir (mi amigo decía que eran "esclavos de sus hormonas y sus circunstancias"). Me enseñó por tanto, a no ver en esas malas actitudes afrentas personales (¡cuánta salud mental le debo desde entonces!).
La SEGUNDA es que en la educación compensa ser a veces un poco Quijote y ponerse a defender las causas perdidas, porque muchas veces, son las más importantes y las que valen la pena.
En todos tus artículos veo reflefada la primera de las dos actitudes, y en algunos como como el de "Pequeñas confidencias" me doy cuenta que también eres un "Ingenioso Hidalgo" de la Educación.
Da gusto saber que todavía queda gente así.
25 Febrero 2006 | 10:25 AM